¿Qué es la imagen y que es la identidad?
Por ejemplo, la empresa Nike Argentina desarrollo en el mes de agosto/2008 “The Human Race”, una carrera de calle de 10k donde participaron 15.000 corredores.
En tal evento, algunos de los corredores expresaron que fueron excelentemente satisfechos por la orientación al cliente que tuvo la corporación.
Tal accionar yo lo asocio con la “imagen”, la cara visible o pública de una organización.
A mediados del mes de septiembre yo estaba usando un calzado (el art. 318153222), estéticamente bello y muy confortable “la imagen”, el cual zafó una de sus costuras estructurales “la identidad”; y por esa razón Nike Argentina aceptó la falla de fabricación, y puso a mi disposición la posibilidad de cambiarlo por otro producto de igual valor, o devolverme el dinero según lo expresado por Atención al Cliente.
Entonces, me entere que el modelo en cuestión había sido discontinuado, no estando disponible en la cadena multimarca donde lo compre, y quedando un par en un Nike shop que lo comercializa el 15% más caro.
Y aquí, es donde yo observo la “identidad” de la corporación, o la cara oculta o privada, que sólo la conocen quienes forman parte, o algunos clientes que viven situaciones de este tipo. Cuando me informan, que nosotros no intervenimos en el valor que se ofrecen nuestros productos en los Nike shops pues son franquicias “no está en cuestionamiento”, y sólo podemos reconocerle el valor por usted abonado.
En otras palabras, únicamente me devolvían “mi dinero” por “su falla de fabricación”, a pesar que el daño ocasionado incluía consecuencias mayores que el dinero, (malestar por la rotura, tiempo invertido, desplazamientos, llamadas, insatisfacción con los nuevos modelos), y con la gracia que dicho dinero rno me alcanza para comprarme el mismo modelo del calzado que ellos aceptaron como fallado.
Yo cliente, esperaba una respuesta que me satisfaga, no una acción unilateral al quedarse con el calzado y devolverme el valor de ese momento; hubiera preferido que me ofrecieran un nuevo par del mismo modelo (el que quedaba en el Nike shop y todo otro lugar que ellos rastrearan), y sobre todo, opciones que me permitieran elegir y sentirme satisfecho con mi compra, y no estoy hablando que me compensen por el daño con productos superiores y/o complementarios.
Bueno, en lo esencial Sthepen Covey habla de la ética de la personalidad que incluye competencias, como la oratoria, la imagen, y otras que son valiosas; pero que por sí mismas no bastan para ser efectivas y sustentables en todos los plazos.
Y la ética del carácter, compuesta por principios universales e intemporales, como la honestidad, el servicio, la evolución, y otros que acompañan a todas las sociedades y culturas que fueron modelos de superación y subsistencia, más allá de los tiempos.
El siguiente video representa la imagen “apariencia”, y la identidad “realidad”.
Tal vez, en algún momento las empresas puedan comprender que hoy la atención al cliente resulta insuficiente, pues las compañías están obligadas a oír a sus clientes y sus razones por las protocolares leyes de consumo.
Es mi intención, que las organizaciones comiencen a desarrollar una cultura de responsabilidad por las consecuencias de sus acciones, y que los clientes construyamos con nuestras acciones una cultura de reclamo y feedback a nuestros proveedores.
Expresándoles que a pesar, que todo reclamo “en su imagen” puede parecer una queja para quien la recibe, “en su identidad”, significa una oportunidad que el cliente le da a su proveedor para seguir eligiéndolo (en vez de bajarle el pulgar y desprestigiarlo), y ayudándolo a evolucionar sus prácticas de satisfacción, y en algún momento, “Deleite del cliente”.
Deseo que el principio de responsabilidad, (hoy en boga bajo la práctica de R.S.E. Responsabilidad Social Empresaria), inspire a Nike Argentina y otras corporaciones, a escuchar a sus clientes y sus motivaciones, para así construir junto a ellos, “relaciones mutuamente satisfactorias”.
¿Y vos que estás desarrollando?
¿Tu imagen, tu identidad o ambas?
Con afecto.
Ulises

